Huachicol fiscal · 2018–2026

Cinco casos, un solo negocio

El huachicol fiscal no es un caso: es un modelo de negocio. Estas cinco redes importaron combustible declarándolo como otra cosa —aditivos, lubricantes, cloruro de calcio, disolventes— para no pagar el impuesto que le toca a la gasolina y al diésel.

El daño total, y lo que ya tiene nombre

Hasta hoy solo se conoce el del posible daño a la Hacienda por el huachicol fiscal ——. El no tiene nombre.

Daño estimado en $600 mil millones de pesos por la Procuraduría Fiscal de la Federación, 3 de octubre de 2025.

Cada esfera es uno de los cinco casos, del tamaño de lo que involucra, en pesos o en litros. Dale clic a cada una para ver sus cifras.

Toca un renglón para leer la historia.

CasoEmpresas que lo encabezan MDPMillones de litros
Cómo leer estas cifras. El tamaño de una burbuja suma tres cosas que no son la misma: lo que el SAT ya cobra en créditos fiscales determinados, lo que MCCI estima de impuesto omitido a partir del volumen importado, y lo que la FGR imputa en una carpeta penal. La ficha de cada caso las enseña por separado, y ahí es donde hay que leerlas: un crédito fiscal trae recargos y multas —del de Dalcrise, solo el 36 % es impuesto que se dejó de pagar— y una estimación no es una determinación de autoridad.

Por eso el botón importa: en pesos el caso mayor es Jalisco y en litros es Tamaulipas. Ningún caso es «el más grande» sin decir en qué se mide. Quedan fuera, a propósito, los aseguramientos (es mercancía incautada, no daño) y los sobornos (es otra cosa).